Los acompañantes internacionales

a) criterios de selección:

La idea no es que sean una serie de aspectos rígidos e inamovibles, sino que sirvan de referencia para que podamos contar con personas lo más cercano a las necesidades actuales. De ahí que los elementos que se enumeran pueden cumplirse todos, la mayoría o algunos cuantos. La elección final de otorgar o no la constancia de recomendación, finalmente dependerán del trato personal que se tenga con cada uno de los interesados, pero siempre tomando en cuenta, de alguna manera, los criterios que se plantean.

– Que sepa hacer algo práctico: costura, medicina, cultivo, panadería, computación, teatro, música, idiomas, manualidades, cocina, manejo (conducir), mecánica, electricidad, etc.

– Tenga disposición de aportar algo concreto a la organización, que pueda servir para el propio trabajo de la organización o para las comunidades. Para la aportación, se debe considerar el diálogo con la organización para ver que es lo que se necesita y a donde se destina. No es posible entregar cosas a personas en particular. Si se piensa entregar algo a alguna comunidad se deberá dialogar primero con la organización para hacer las valoraciones respectivas.

– Participar en el taller de acercamiento con la organización: Esta actividad se realizará en el país de origen de cada uno de los y las internacionalistas, teniendo como objetivo sensibilizarlos sobre la situación de los pueblos indígenas, de la manera en que viven, de los riesgos que representa acompañar a las comunidades que son parte del CIPO-RFM.

– Contar con una recomendación de organizaciones, personas, universidades: Ninguno/a será aceptada/o para acompañamiento a las comunidades si no lleva la recomendación de una de las siguientes organizaciones que aparecen en la relación anexa por países.

– Estar dispuesto a respetar las reglas de convivencia de las comunidades y organización.
– Aceptar que no pondrá reticencia a las condiciones de vida en la comunidad u organización, dado que no se cuenta con comodidad alguna. Lo anterior implica un comportamiento personal de respeto a lo que se pueda proporcionar por las comunidades, organización o personas, según con quien le toque realizar el acompañamiento.

– Las y los acompañantes deberán tener la disposición de pasar por lo menos una semana como mínimo en la comunidad y como máximo un mes o según lo convengan después del primer mes con la organización, comunidad e internacionalista. Con el acompañamiento a la organización y al personalizado, por lo menos 15 días y como máximo el tiempo que se convenga entre organización y acompañante.

– La pobreza de nuestros pueblos nos impide poder costear los gastos de los y las acompañantes, por lo cual, cada uno de quienes acompañan a la comunidad, organización o personal, cubrirán sus gastos de alimentación y transporte, o bien ayudarán en lo que puedan a las familias donde se hospeden o con el transporte que los lleve.

– Si bien no es necesario que dominen perfectamente el español, es necesario que los o las acompañantes, por lo menos lo entiendan o puedan comunicarse en lo básico con él.
– Sería bueno que quienes nos acompañen hayan tenido experiencias comunitarias o de acompañamiento anteriores, pero si no lo hay, no importa, lo que cuenta es la disposición que tenga de compartir, convivir, apoyar e intercambiar experiencias, y sobre todo, que exista la sensibilidad para entender a nuestras comunidades y a nuestra organización como parte de un proceso en construcción, con muchos errores y fallas.

– Los y las acompañantes si no tienen experiencias en la lucha y la solidaridad, deben guardar por lo menos una actitud de solidaridad con los pueblos y las luchas de ellos. Una predisposición de aportar su esfuerzo en la lucha organizada de nuestros pueblos y organización.

– Acompañar a unas visitas previas a las comunidades para el acercamiento inicial y que el mismo acompañante se aclimate, lo conozcan y el pueda tener también alguna opinión respecto a su estancia o no.

– Dadas las experiencias difíciles que hemos tenido, para el caso de toma de videos, fotografías y demás grabaciones, solo se hará con el acuerdo expreso de la comunidad y organización.
– Respecto a los saberes, tradiciones, plantas, conocimientos ancestrales de todo tipo, no se deben de registrar por ningún medio, salvo que expresamente lo establezcan las comunidades y organización para fines previamente definidos entre los acompañantes y nosotros.
– Asistir cotidianamente a las reuniones de evaluación y seguimiento que desarrolla la organización en los lugares, fechas y tiempos que sean necesarios.

 

b) plan de trabajo específico:

Cada uno de los acompañantes deberá realizar un plan de trabajo con la comunidad donde se precisará con toda claridad que pretende hacer durante su estancia, tomando en cuenta siempre las dos realidades, la del acompañante y la de la comunidad, lo que sabe hacer el acompañante y lo que está haciendo la comunidad y lo que propone esta.

En cuanto al acompañante a la organización, de igual modo deberá hacerse un plan de trabajo con las distintas áreas de la organización.

El acompañamiento personalizado es más libre y solo se deberá poner de acurdo con la junta organizadora del CIPO-RFM y con la persona que se va a acompañar.

Lo que es importante destacar es que el acompañamiento lo consideramos nosotros como una posibilidad del descanso participando. Por lo que también en este plan de trabajo debe considerar, de alguna manera, expresar nítidamente cual es el compromiso que el acompañante adquiere al volver a su país y cual el de la organización y comunidad para dar seguimiento a la relación.

 

PROPÓSITOS

LOS TIPOS DE ACOMPAÑAMIENTO

METODOLOGÍA PARA PARTICIPAR EN EL ACOMPAÑAMIENTO

LOS COMPROMISOS DEL CIPO-RFM/ COMUNIDAD